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LOS COLUMBARIOS
Abiertos todos los sábados del año de 17 a 19 horas, a excepción del Sábado Santo que permanecerán cerrados.
En la Festividades de Todos los Santos y los Fieles Difuntos existe un horario especial de apertura.
Los días en que la capilla está abierta a culto también se podrá acceder a ellos.
Bajo la Capilla del Monte Calvario hay una gran cripta cuya ampliación se finalizó recientemente. El columbario cuenta con dos salas diferenciadas, construidas en dos fases. La primera de ellas cuenta con una mesa de altar y bancos, para que los familiares puedan orar a sus difuntos y celebrar los enterramientos. El altar está presidido por la Cruz Guía de la hermandad, que contiene un Lignum Crucis y una reliquia de San Francisco de Paula. En la segunda sala se encuentra una imagen de la Virgen para aquellos que necesiten la mediación de Nuestra Señora en esos difíciles momentos.

Aquellos hermanos que quieran tener un columbario para depositar las cenizas de sus familiares difuntos, pueden adquirir columbarios de la nueva cripta (con capacidad para 16, 18 y 24 urnas). De esta forma se ayuda a la Cofradía en la financiación de la nueva cripta y al mantenimiento de la Ermita del Monte Calvario. Existe la posibilidad de aplazar el pago del columbario en mensualidades sin interés alguno. Los columbarios de la Ermita del Monte Calvario están dedicados exclusivamente para el enterramiento de nuestros hermanos, por lo que si desea adquirir un columbario y aún no es hermano, deberá solicitar el alta al mismo tiempo que formalice la adquisición.

El columbario permanece abierto todos los sábados del año (excepto el Sábado Santo), de 17,00 a 19,00 horas, además de los días en que hay cultos en la Capilla.

Todos los cultos ordinarios que organiza nuestra Cofradía están especialmente dedicados en sufragio por todos los hermanos y familiares cuyas cenizas reposan en nuestros columbarios. Además la cofradía dedica cultos especiales como el Quinario del Stmo. Cristo y las festividades de Todos los Santos y los Fieles Difuntos.

Existe una puerta con acceso directo a la explanada de aparcamientos para facilitar el acceso a la cripta de todos aquellos que lo deseen y especialmente de personas impedidas o con dificultades de movilidad.
Capacidad hasta 16 urnas
2.100 €
Capacidad hasta 18 urnas
2.200 €
Capacidad hasta 24 urnas
2.400 €
Aquellos que quieran adquirir alguno, pueden informarse de la disponibilidad y las facilidades para fraccionar los pagos (entre tres meses y un año), contactando con José Carlos González (695 34 03 89), acudiendo a los turnos de columbario (sábados de 17 a 19 horas) o dejando un mensaje en el contestador de la Casa-Hermandad, en el 952 26 66 01.
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Primera sala del columbario. Al fondo, la mesa de Altar y la Cruz-Guía y relicario.
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Segunda sala del columbario. Al fondo, una imagen de la Virgen preside esta sala.
¿Por qué tener un columbario?

Se está extendiendo mucho en los últimos años la costumbre de dispersar las cenizas de difuntos en cualquier sitio no bendecido o custodiarlas en casa particulares. Esta es una costumbre que no es apropiada. El sentir de la Iglesia es que las cenizas y restos de los difuntos deben custodiarse y guardarse en lugares sagrados y bendecidos a la espera de que al final de los tiempos se unan en la resurrección a la Gloria de Nuestro Señor Jesucristo "...las cenizas deberán ser veneradas como restos de un cristiano redimido por Cristo y llamado a resucitar el último día" (Boletín Oficial de la Diócesis de Málaga nº. 12, 2003)

El código de derecho canónico es muy claro y en su Canon 1240 señala que "Donde sea posible, la Iglesia debe tener cementerios propios, o al menos un espacio en los cementerios civiles bendecido debidamente, destinado a la sepultura de los fieles".

Para los fieles católicos la muerte tiene un sentido Pascual ("el Señor ha resucitado de entre los muertos como primicia de todos aquellos que duermen"). Cristo venció a la muerte y por tanto creemos firmemente que éste no es el final del camino de la vida, sino que es una etapa de espera hasta la resurrección en unión del Cuerpo Glorioso del Señor.

Nuestra cofradía reanudó hace algunos años una función que fue propia de las hermandades en el pasado, enterrar a sus hermanos y devotos difuntos. Contribuye a esta piadosa custodia sagrada manteniendo con la dignidad que requiere su cripta de columbarios y cumpliendo en todo momento las normas canónicas y litúrgicas.
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