
VIGILIAS EUCARÍSTICAS
Miércoles posteriores a la 'Misa de tercer domingo'
Todos los miércoles después del tercer domingo de mes, a las 21 horas, en la Capilla del Monte Calvario y desde el año 2006, se viene celebrando una Vigilia Eucarística, con la presencia real de Jesús Sacramentado.
El Señor nos invita a estar con Él. Don Manuel Gámez López dirige este solemne acto, en el que intenta acercarnos a la figura de Jesús en el mundo actual con sus reflexiones. El Señor quiere que lo amemos y amemos al prójimo. En este sencillo lema se encierra toda la doctrina de la Iglesia.
¡El Señor ha estado grande con nosotros!, por eso gozosos dedicamos este acto de una hora de duración a adorarlo de esta forma, y nos escucha en nuestras voces de alabanza y reparación de nuestros pecados.
La exposición y bendición con el Santísimo Sacramento es un acto comunitario en el que debe estar presente la celebración de la Palabra de Dios y el silencio contemplativo. La exposición eucarística ayuda a reconocer en ella la maravillosa presencia de Cristo o invita a la unión más íntima con Él, que adquiere su culmen en la comunión Sacramental.
Habiéndose reunido el pueblo y, si parece oportuno, habiéndose iniciado algún cántico, el ministro se acerca al altar. Si el Sacramento no se reserva en el altar de la exposición, el ministro, con el paño de hombros lo trae del lugar de la reserva, acompañado por acólitos o por fieles con velas encendidas.
La custodia se coloca sobre el altar cubierto con mantel; mas si la exposición se prolonga durante algún tiempo, y se hace con la custodia, se puede usar el manifestador, colocado en un lugar más alto, pero teniendo cuidado de que no quede muy elevado ni distante. Posteriormente, el ministro inciensa al Santísimo Si se hizo la exposición con la custodia, el ministro inciensa al Santísimo; luego se retira, si la adoración va a prolongarse algún tiempo.
La Adoración
Durante el tiempo de la exposición, se dicen oraciones, cantos y lecturas, de tal suerte que los fieles, recogidos en oración, se dedican exclusivamente a Cristo Señor.
Para alimentar una profunda oración, se aprovechan las lecturas de la sagrada Escritura, con la homilía, o breves exhortaciones, que promueven un mayor aprecio del misterio eucarístico. En ocasiones los fieles responden a la palabra de Dios cantando. Las canciones de temática eucarística están muy presentes durante toda la celebración. Sin embargo, se necesita que se guarde piadoso silencio en momentos oportunos.
Durante el tiempo de la exposición, se dicen oraciones, cantos y lecturas, de tal suerte que los fieles, recogidos en oración, se dedican exclusivamente a Cristo Señor.
Para alimentar una profunda oración, se aprovechan las lecturas de la sagrada Escritura, con la homilía, o breves exhortaciones, que promueven un mayor aprecio del misterio eucarístico. En ocasiones los fieles responden a la palabra de Dios cantando. Las canciones de temática eucarística están muy presentes durante toda la celebración. Sin embargo, se necesita que se guarde piadoso silencio en momentos oportunos.
